Como la ansiedad revuelve a tu cerebro y dificulta el aprendizaje

8 Mayo, 2017 40 Vistas

Niveles de estrés y ansiedad están en aumento entre los estudiantes. Juliet Rix tiene algunos consejos para controlar el pánico y progresar académicamente.

Derek Beres / 19 Noviembre 2015 / Big Think

 

Olivia admite que siempre se ha preocupado –pero cuando comenzó la universidad, su ansiedad aumentó continuamente. Un día estaba demasiado asustada para salir de la casa. Durante dos semanas estuvo encerrada, y fue diagnosticada con un trastorno generalizado de ansiedad y comenzó a recibir la ayuda que necesitaba.

Con el apoyo de su médico y del servicio de bienestar de la universidad, y los cursos de terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en Inglés), pudo ser capaz de continuar con sus cursos universitarios y comenzar a disfrutar nuevamente de la vida.

Pero Olivia no está sola en su ansiedad; el número de estudiantes que han declarado un problema de salud mental ha crecido al doble en los últimos cinco años, a al menos 115,000.

“Y esto es una pequeña parte de los estudiantes que tienen dificultades de salud mental”, dijo Ruth Caleb, jefa del grupo de trabajo sobre bienestar mental en las Universidades del Reino Unido.

Un estudio en estudiantes de licenciatura del Reino Unido encontró que entre los estudiantes que no tienen síntomas al comenzar la universidad, un 20% muestran problemas de ansiedad clínicos significativamente importantes a la mitad de su segundo año.

¿Qué efecto tiene la ansiedad en los estudiantes? Provoca que el cuerpo se prepare para la respuesta ‘pelea o huída’.

“Si estás en una situación de amenaza inminente, entonces un estado de alerta y la respuesta corporal pueden salvar la vida”, explicó Chris Williams, profesor de psiquiatría psicosocial en la Universidad de Glasgow, y consejero médico de Anxiety UK.

“Pero si ocurre cuando estás revisando, o en una presentación, o en un tan nivel alto que te paraliza o te hace cometer errores, esto puede interferir con lo que quieres hacer”.

Lo que sucede con el cerebro de alguien que experimenta una extremo nivel de ansiedad aún no es del todo comprendido. Una línea de investigación, señala el psiquiatra Rajeev Krishnadas, es que involucra la corteza prefrontal y la amígdala –una región clave en el cerebro donde se involucra el aprendizaje y la memoria, así como en las respuestas psicológicas y conductuales al miedo.

“Un estímulo externo –vista, oído, tacto, olor o sabor—activa un número de regiones en el cerebro, involucrando importantemente la amígdala”, dijo Krishnadas. Bajo circunstancias normales, dijo, “la amígdala está en control de la corteza prefrontal, que evalúa la amenaza asociada con los estímulos. Si el estímulo no es amenazante, la actividad dentro de la amígdala se elimina. Si es amenazante, la respuesta al miedo de la amígdala se mantiene”.

En alguien que presenta un trastorno de ansiedad, parece, el cerebro toma decisiones incorrectas sobre qué hay que temer, y la corteza prefrontal falla en suprimir la actividad de la amígdala, lo que prepara al cuerpo en un modo de pelea o huída.

En este estado, los niveles de hormona de adrenalina se elevan y el sistema nervioso simpático –que controla las actividades automáticas (como la respiración) en lugar de que sea una acción consciente – toma el control. El ritmo cardiaco se eleva, la respiración aumenta y la sangre baja hacia las piernas, la presión arterial y la temperatura corporal aumentan, y tal vez comiences a sudar.

Este estado claramente no es el ideal para aprender o para concentrarse para una plática, dijo el psicólogo clínico Dr Angharad Rudkin. “Aún si logras escuchar lo que se te dice, es probable que la información rebote dentro de tu cabeza, no sea procesada apropiadamente o no se guarde en tu memoria a largo plazo”.

10 consejos para los estudiantes ansiosos

El mes pasado, Anxiety UK y el Dr Rudkin publicaron una guía para el estudiante con ansiedad. Aquí están sus 10 consejos de autoayuda:

  1. Si crees que vas a entrar en pánico, di para ti mismo: no entres en pánico, puedes hacerlo. El hablarte a ti mismo puede reducir la ansiedad.

  1. Trabaja para controlar tu respiración. Trata de respirar con tu nariz durante unos cuatro segundos, detén la respiración por dos segundos, luego suelta el aire por tu boca durante seis segundos.

  1. Si para ti los salones de clase muy grandes son un problema, comienza por sentarte cerca de la puerta. Graba las clases para que puedas escuchar nuevamente lo que no escuchaste.

  1. Divide tu tarea y tus ensayos en partes pequeñas. Esto requiere un poco de planeación y también no te dejará que hagas todo al último minuto, disminuyendo tu ansiedad.

  1. Investigaciones recientes hechas sobre el tiempo de atención en los niños pequeños sugieren un límite de 40 minutos, así que trabaja en secciones de 30 minutos con pequeños recesos para beber algo o salir a tomar aire fresco.

  1. La procrastinación puede ser el enemigo mayor de una persona ansiosa. Convéncete a ti mismo de trabajar al menos cinco minutos. Una vez que hayas comenzado, tal vez continúes. Si no, al menos habrás alcanzado cinco minutos de trabajo.

  1. Sé gentil contigo –pero disciplinado. Es fácil volverte tu propio enemigo. Acepta que las cosas son difíciles ahora y piensa cómo puedes trabajar con tu cerebro para que las cosas sucedan.

  1. Modera tu ingesta de cafeína y de alcohol. Un exceso de cafeína incrementa los síntomas de ansiedad y aunque el alcohol es un relajante tal vez no te ayude al siguiente día.

  1. Recuerda que no estás solo. Todos los demás parece que están bien, pero muchas personas también tienen problemas con la ansiedad. Habla con la gente.

  1. Sigue una rutina de alimentación, sueño y ejercicio. Aún una caminata de 30 minutos al día pueden reducir tu ansiedad. Interrumpir tu ciclo de sueño y alimentación se conoce que pueden ocasionar ansiedad y pueden crear un ciclo vicioso. Si esto te está pasando, busca ayuda.

Link: http://www.theguardian.com/education/2015/nov/21/how-anxiety-scrambles-your-brain-and-makes-it-hard-to-learn?CMP=fb_gu